El otro día en consulta me contestaba una paciente de 80 años cuando le pregunté por su suelo pélvico, «eso es que ahora está muy de moda, ¿no?». «Bendita moda, POR FÍN!» le contesté yo…
Ya sabemos que hace muchos años, cuando nuestras abuelas o madres daban a luz, no se nombraba la musculatura que sufría tanto durante los 9 meses de embarazo y durante el parto. Esa musculatura, en su conjunto llamada, SUELO PÉLVICO, era inexistente. Y por fín, como me dijo la señora Aurelia, “está de moda”. Por fín, se estudia, se habla y se empieza a conocer.
Aunque todavía hay un gran error en muchas personas. Bueno, siendo sincera diría que DOS grandes errores:
- Los hombres siguen pensando que esto es sólo cosa de mujeres… no sé cómo llamarán a esa musculatura que les sujeta la pelvis a ellos. Por que sí, eso también es suelo pélvico.
- Muchas mujeres (y por supuesto hombres), piensan que el suelo pélvico es cosa del embarazo/postparto. Y sobre todo después de un parto vaginal. UN GRAN ERROR AMIGAS!
El suelo pélvico es mucho más que eso. Y para que lo entendáis, por si todavía hay alguna persona despistada que no sepa de qué estamos hablando, voy a haceros un breve resumen explicativo.
SUELO PÉLVICO = Conjunto de músculos ubicados en la base de la pelvis. Su principal función es la de sostén, simplemente por su localización, creo que lo podemos tener tod@s asumido. Pero.. interviene en :
- Gestión de la presión intraabdominal.
- Procesos digestivos , además de la DEFECACIÓN.
- Procesos reproductivos.
- Y como ya hemos hablado, embarazo y parto.
pd: Una imagen vale más que mil palabras. Y aquí lo tenéis

Y la pregunta del siglo:
¿POR QUÉ LAS MUJERES TENEMOS MÁS PROBLEMAS CON EL SUELO PÉLVICO?
Pues, facilitando las cosas y siendo claras:
- Por que tenemos algún agujerito más que los hombres.
- Por que es un tejido que va muy ligado a las hormonas. Y en eso… no nos gana el sexo masculino, porque si algo somos nosotras : pequeñas hormonas con patas.
Durante mucho tiempo, seguro que alguna lectora lo ha escuchado, se decía que para trabajar el suelo pélvico, hicieras cortes durante la micción. Pero SSSSTOP!! Vamos a eliminar este mal mito/hábito, porque no queremos que vuestras bacterias vaginales os hagan de las suyas con alguna posible infección.
Y con esto, quiero dejar por aquí que el suelo pélvico no es sólo “apretar y soltar”, es mucho más que eso.
Es coordinación, presión abdominal, respiración y fuerza real.
¿Sabrías activarme el suelo pélvico? Voy a ponerte a prueba.
Justo en la posición en la que estés (sentada, de pie, tumbada…) vas a empezar a conocer ese grupo muscular de tu pelvis. La acción que quiero que hagas es la siguiente:
- Vas a contraer tu vagina, como si no quisieras que el pipi saliera, y vas a localizar tu ano, cerrándolo como si no quisieras tirarte un pedete.
- Una vez lo tengas, vamos a aguantar 3 segundos con esa contracción y lo vas a repetir 3 veces.
¿Lo tienes? Ahí estás conectando con tus fibras lentas, las que cuando te hagas pipi y tu vejiga empiece a llenarse, van a ser capaces de no escapar el pipi. Ya las has conocido, pero… aquí no acaba todo ¿seguimos verdad?
- Vas a volver a localizar vagina y ano, y ahora vamos a valorar las fibras rápidas. Esas que cuando toses o estornudas, tienen que cerrar para que el pipi no se escape.
- Cierro vagina, y ano, y vamos a realizar una contracción de un segundo y relajar otro segundo. Así hasta 10…
¿Has sido capaz?
Tengo que deciros, que durante la activación del suelo pélvico, tenemos que evitar activar demasiado el abdomen o el glúteo. Si lo has hecho, no te preocupes, vuelve a repetirlo y contrólalo. Puede que sea simplemente porque estás empezando a conocer tu suelo pélvico o quizá porque tienes que trabajarlo un poquito. Y tranquila, que para eso estamos desde la fisioterapia, para poder ayudarte.
Lo que si que quiero que os quede SUUUUPER CLARO es NO normalizar estas cositas:
- Escapar gotitas de pipi cuando te ríes
- Tener sensación de bulto o peso vaginal
- Notas presión al correr o incluso escapes
- Tener dolor en relaciones sexuales
- Sentir que el abdomen no sujeta el peso y todo está bajando al suelo pélvico.
- Dolor durante tu menstruación
Si tienes más de un check de todas estas, QUERIDA TE ESPERO POR FIMED que hay que trabajar esto SÍ o SÍ.
Recuerda lo “insistente” que soy por redes con esa coordinación del abdomen y del suelo pélvico. Lo necesitamos!
Si el abdomen no conecta, el suelo pélvico se fatiga.
¿CONOCES TU ABDOMEN?
¿CONOCES TU SUELO PÉLVICO?
¿SABES SI COORDINAN ENTRE ELLOS?
Te voy a poner a prueba para acabar, y que te valores tú misma.
- ¿CONOCES TU ABDOMEN?
Tumbada boca arriba, con las rodillas flexionadas y una mano encima del abdomen bajo, justo debajo del ombligo. Cuando estés preparada TOSE. Y ahora, me vas a contestar estas preguntas:
- ¿Tu mano ha sido empujada hacia arriba por tu abdomen?
- ¿Tu suelo pélvico ha empujado hacia fuera de la vagina? ¿O ha recogido hacia arriba?
- ¿CONOCES TU SUELO PÉLVICO?
Coge un espejo, y lo primero, mira tu vagina. Que no hayan pecas raras, manchitas… controla que externamente esté todo bien, y valora tus labios vaginales. Es muuuy importante que la conozcas.
Y lo siguiente, ponte en una posición cómoda. Te aconsejo con el pie encima del water o bañera, porque vas a introducir dos de tus dedos hacia el interior de tu vagina.
- ¿Duele al entrar?
- Cierra la viga y el ano como has hecho en la práctica de antes y siente como las paredes vaginales te aprietan los dedos. ¿Mucha o poca fuerza? ¿Notas fatiga?
- ¿SABES SI COORDINAN ENTRE ELLOS?
Ponte de pie. Si puede ser descalza, GEEENIAL.
Tose de nuevo. Y observa qué pasa con tu abdomen. ¿Mandas mucha presión hacia tu suelo pélvico? ¿O es capaz de sujetar tu abdomen? ¿Tu suelo pélvico empuja? ¿O recoge?
Tranquila si hay dolor, si no conectas bien o si te encuentras muy descoordinada.
Lo importante es que ya tienes algo de conciencia corporal. Ya sabes ubicar este grupo de músculos e incluso ya sabes activarlo. Ahora quizá el siguiente paso, sería empezar a trabajarlo para que haga bien su trabajo.
Una valoración de suelo pélvico en algún momento de tu vida, puede ser la solución a muchos problemas futuros. Incluso, dolores de espalda y cadera.
¿Sabías que el suelo pélvico soporta hasta 1,5 veces tu peso corporal al saltar/correr?
La importancia de conocerlo, cuidarlo y mimarlo.
No todo es debilidad, no todo es tensión. Es simplemente valorar y adaptar a cada cuerpo.
Aprovecha que este mes de MARZO, siempre en FIMED nos ponemos más mujeres que nunca, y tenemos una súper promo el VIERNES 7 para ayudaros con vuestro suelo pélvico. Si estás interesada, escríbeme o ve a nuestras redes, que a final de semana tendréis noticias.
Y por supuesto, recordaros que el 12 de ABRIL nos juntamos :
NUTRICIÓN + FISIOTERAPIA para poder ayudaros con el dolor menstrual.
Para que no lo normalices, y ayudaros con herramientas para eliminarlo y saber gestionarlo.
Espero que después de leer estas líneas básicas sobre tu suelo pélvico, por lo menos hoy, seas consciente de él.
Gracias por un ratito aquí conmigo.
Os leo por redes.